Las Peleas de Gallos
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               Las Peleas de Gallos
        
José E. Ayoroa Santaliz

De entre el gallo de pelea puertorriqueño, Lloréns (el poeta jayuyano, Luis Lloréns Torres)
destaca el de mi pueblo de Isabela:

                        "Mi gallo de casta fina
                         tan seguro a las espuelas
                         lo traje de la Isabela
                         junto con doce gallinas."

Desde temprano en su historian Isabela se caracterizó por la agresividad y, sobre todo, por la resistencia de una especie de gallos denominada "zamuros"- que evolucionó como producto de un cruce espontáneo de razas.

Sostienen los que saben que no era nuestro zamuro un gallo fino. Era "parado" pero era tan fuerte y

resistente que no ha tenido parangón. Sobre todo en un combate con espuelas naturales, es decir "punta-a-punta", no los ha habido más duros. De esos zamuros nació la fama de los gallos isabelinos, que nos ha caracterizado a tal punto que nos llaman "gallitos" a los hijos del pueblo. Desde "tiempos de España" Isabela ha tenido grandes castadores, galleros y "tercios" (apostadores), y algunos de los gallos más célebres de Puerto Rico. La familia Abréu, de la cual formo parte, es medular en el desarrollo de las riñas de gallos.

La gallera y su rica gama de ceños y gestos; la "casa" de los gallos en la madrugada; el traqueo, la bota, el descrestado y el desbarbado, el rejón, la policromía caleidosc6pica de un giro calandro y un canagüey, deshechos en disonantes volteretas bélicas; el pacú y sus consecuencias trágicas, la canillera: el cantazo con la palma de la mano contra la talanquera; la muerte en la raya del ruedo; la fiesta brava del Caribe... comienzan a cimentar su lugar en nuestra historia.

 

 

 

 



2005 Derechos Reservados de los Autores y arte del web © Manuel Abreu  e-mail:mabreu      05/10/2005